A 5 minutos en carro de Villa Paradiso
Carara posee varios ecosistemas como ciénagas, una laguna y bosques de galería, secundarios y primarios. Las ciénagas se forman por las inundaciones estacionales del río Grande de Tárcoles, en un área localizada al noreste de la reserva. Estas zonas son ricas en especies de aves zancudas, anfibios y reptiles asociados a esos ambientes. La laguna ocupa un extenso meandro abandonado del río Grande de Tárcoles, mide unos 600 metros de longitud, 40 metros de ancho y dos metros de profundidad. Prácticamente está cubierta de lirio de agua y de otras plantas acuáticas.
En este ambiente son abundantes diversas especies de reptiles como los cocodrilos que miden hasta tres metros de largo y de aves acuáticas como las garzas rosadas, los patos aguja, los gallitos de agua y los zambullidores piquipintos. Los cocodrilos son también abundantes y fáciles de observar en el río Grande de Tárcoles.
La fauna es abundante a pesar del aislamiento de la reserva. La más sobresaliente es: el saíno, el soso caballo, la martilla, la guatusa, el pizote, el mapache, el manigordo, el mono carablanca, el perezoso de dos dedos, el tolomuco, el venado y el zorro cuatro ojos. Una ave muy conspicua por su bello plumaje y porque prácticamente ha desaparecido del Pacífico Seco, es la lapa roja. Otras especies de aves son: el trogón violáceo, el pavón, al colibrí, el tucancillo, el guaco y el chocuaco. Algunas de las especies animales antes citadas se encuentran en peligro de extinción o con poblaciones reducidas.



